LUNA LLENA

luna-llenaEnciendo una a una las velas a mi alrededor y sonrío, mirándolas brillar en la oscuridad.
Cada vez que celebro Luna Llena, tengo esta exacta sensación de pertenencia, de comprenderme mejor que nunca. Y es que como bruja, la Luna representa algo tan concreto como esencial en mi manera de expresar mis creencias: Un símbolo de trascendencia. Parece sencillo, pero no lo es y es que quizá ninguna otro elemento natural ha sido tan reverenciado y divinizado, como la Luna.
Numerosas culturas y tribus, creencias y mitologías, han encontrado en la Luna ese símbolo que puede representar la divinidad sin rostro, la figura religiosa que la mayoría de las veces, carecía de forma más allá de su abstracción como figura visible. Resulta curioso que el concepto de la Luna como Divinidad sea común entre culturas sin ninguna otra característica en común, además que su particular visión hacia este objeto natural.
Al seguir la huella de esta gran cadena de creencias, lo único claro que logro concluir, es que la Luna expresa una idea muy concreta sobre maternidad, divinidad y la mujer. Tal vez debido a su aparente conexión con el ciclo menstrual femenino – y el papel de este dentro del misterio de la concepción – la Luna se convirtió en el primer símbolo de la Diosa como creadora. De hecho, el nombre griego de Europa, madre eponímica de la Europa continental, significa “luna llena” y proviene del título de Hera o Io como la blanca Luna-vaca, y también de otras versiones de la diosa como Demeter y Astarté.
Para muchas culturas, la Diosa paré literalmente al mundo, es la madre fertilizadora y también, la que arrebata la vida. Sin duda, el ciclo de la Luna en el cielo nocturno fue la primera manera de contar el tiempo y asociar su tránsito con el ciclo natural que muchas tribus tuvieron a disposición.
No es casual, entonces que para algunas sociedades primitivas, la Luna simbolizara el poder de crear, de construir y luego destruir.
La vida, como paradigma, construyéndose a través de esa visión de la vida y la muerte como aspectos naturales y a la vez misteriosos.
No obstante, la influencia de la figura de la Luna no es meramente religioso, mitológico o ritualista.
La concepción de la Luna como «Madre» parece extenderse en todas direcciones a través de la historia, tocando extremos que sorprenden por su diversidad: Albión, el nombre originario de gran Bretaña, significa de manera literal “luna blanca” y según insisten algunas teorías, hace referencia directamente a la Diosa muda de los bosques, adorada y temida por campesinos, hasta que el moje Gildas le convirtió en un ficticio santo masculino llamado San Alban. Si esta hipótesis es cierta, sería un indicativo evidente de como la Luna, expresaba con mucha contundencia un concepto claro sobre pertenencia, construcción religiosa e incluso cultural.
_________________ Nuestras BRUJAS

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